domingo, 20 de diciembre de 2009

Crisis en la hostelería salmantina

Esta semana voy a dedicar este espacio a la crisis gastronómica, un tema que desgraciadamente nos influye a todos los hosteleros. En este círculo de la hostelería, no entran solo los que tienen un restaurante, sino todos los que tienen un negocio que de una u otra manera esté relacionado con el sector, desde el frutero, hasta el que vende menaje.El cliente es la fuente económica de la hostelería; la persona que se toma un café con un pincho por la mañana, la que va a comer con su familia a mediodía, el café de la tarde, etc., son costumbres españolas de toda la vida, de las cuales hoy en día algunos ciudadanos tienen que privarse, ya que el dinero que dedicaban antes a este disfrute, no lo tiene ahora debido a la “recesión económica”.
Los hosteleros están entre la espada y la pared: no saben realmente qué hacer. Han subido el precio de las materias primas, por lo tanto el precio hacia el cliente tendría que subirse en porcentaje a este incremento, pero no es así, al contrario, se está intentando elaborar menús más económicos, ofertas, etc para que ese círculo del que hablábamos con anterioridad no se rompa, ya que esta ciudad se sustenta principalmente por la hostelería, un factor importante a tener en cuenta. Por otro lado, podemos decir que Salamanca tiene demasiados establecimientos para tan pocos ciudadanos, por lo que con tanta gente es más complejo repartirse la tarta. Desde mi punto de vista, creo que lo que se debería hacer es un poco de fuerza entre todos; empezando por el hostelero, que se adapte un poco más a la situación y terminando por el cliente, que debería comprender un poco más a éste.Con todo esto no quiero desanimar al ciudadano de a pie, es más, pretendo animarlo a que siga saliendo, sino es con la misma asiduidad, por lo menos de vez en cuando para darle un homenaje a nuestras tan queridas costumbres españolas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario